NNATURALEZA MUERTA EN UNA CUNETA encierra, latido a latido, una trama policíaca inmersa en el mundo del lumpen, reflejo de la vida misma.  Un periplo en el que el espectador queda atrapado y busca con avidez en compañía del inspector Salti descubrir, contra reloj, al autor material del asesinato, al tiempo que viaja empáticamente con el dolor y la angustia de una madre ante la pérdida antinatural de su hija.

Se puede decir que FAUSTO PARAVIDINO es un autor del siglo XXI. Descubierto en el año 2000 a los 23 años. Seleccionado por varias comisiones de teatro joven en el National Theatre y el Royal Court de Londres, su fama ha despegado rauda como un cometa por teatros de Francia, Alemania y la propia Inglaterra. El ritmo de sus diálogos, directos y rápidos, como si fueran cinematográficos, ha conquistado a la juventud europea.
En sus obras trata géneros de diverso tipo centrándose siempre en los problemas juveniles de sus coetáneos, a veces graves a veces no tanto. Crónica autobiográfica, tragedia, documento de denuncia, las obras de Fausto Paravidino saltan de un formato a otro. La tragedia generacional en Due fratelli contrasta con el teatro documento de Noccioline, pero en todas sus obras, algo explota de manera siniestra en esta juventud del primer mundo que parece poseer todo lo que le satisface.
NATURALEZA MUERTA EN UNA CUNETA es un ejemplo de crónica negra, un caso de asesinato narrado en forma de confesiones policiales que parecen nunca acabar. En el año 2004 y por votación popular, esta obra se alzó
con el premio Vittorio Gassman en Italia.